no hay nadie nuevo cerca de tí.
estás en Tucumán, y en 169 km no hay nadie nuevo cerca de ti.
Estas rodeado de gente, pero no hay nadie nuevo cerca de ti.
Falaz
- 1.idad de trabajo"
Que esconde una falacia.
"El encanto de la noche puede resultar falaz: parece que en estas horas se tiene la falsa impresión de realizar una prodigiosa cant
2.
[persona] Que engaña o miente de forma encubierta.
abrirme el pecho y exorcisar el cancer arjona que grita , el problema nunca fue que cojas con otros, el problema es que no cojas conmigo.
Hay mimos en tu cama y son de los que hablan.
(porque todos hablan acá, de todo,s.)
La montaña pringosa de cuerpos enguascados elevandose hacia la lunita tucumana, que tambien es de leche.
y yo acá mirando los Tindercats en mi tele de 3 pulgaadas.
y vos en el medio del quilombo.
licuar la trenza.
sus manos regordetas y con dedos copetín rodearon mi verga. El efecto óptico era alucinante, sus jadeos flotaban como una nube densa a 20 cm del colchón, húmedo, pegoteado todavía por el primer polvo. la luz mortecina de alba se colaba por entre las cajas apiladas sobre la ventana, iluminando un pasillo lleno de basura de manera muy teatral.
Mis ojos no pueden estarse quietos, no quiero verla, llegué hasta aquí sin saber quien era sería de mal gusto empezar a fijarme en eso ahora. Me pide que le arranque la bombacha o lo que queda de ella, la monstrua de su baja espalda pide por más.
Tampoco puedo cerrarlos, a los ojos dígo (porque a mis poros no los manejo) porque la mente se inunda de relatos sádicos, de puertas de cuatro x cuatro blancas cerrandose, su vestido negro y las perlas de su madre reflejadas en el retrovisor y la mano de ese barbudo encamisado oliendo mejor que yo enterrandose en su concha camino a yerba buena.
En paralelo sucede, que viaja un falcon en contramano, llevando consigo a una sacha desconocida directo hacia villa 9 de julio, a tomar un fernet sin gas ni hielo a la cocina de una fiesta que nunca llegó.
Ella radiante, yo decandente.
él perfumado, yo sin agua en casa.
ella ansiosa por dejarme seco, ella ansiosa por dejarme con las ganas.
y yo, decadente, dominguero y angustiado, escupiendo leche sobre la colcha de las perras.
(Lunes.)
Entre un mar de cajas mal rotuladas, apresentóse su aparente frágil cuerpecillo, transpirado por la calor del agosto tucumano, por las cuadras que tuvo que caminar porque se perdió, no vino tantas veces a casa como la invité.
( En con cha do.)
así me deje estar, así me encuentro, con la guasca alojada detrás del lóbulo frontal derecho como una bala, que cada vez que me acuesto se acerca unos milímetros más a la pituitaria,
donde si la dejo llegar cagué fuego.
(Incociente cocido.)
por lo menos siento que aprendo,
que viene y me tira letra,
que me regala sus yo nunca tomo siempre,
un de todos saco algo
o estaba como salgo siempre.
C
L
I C
Revelada la imagen latente de él, con sus pantalones de sastre y su acttitud preten/siome arrastrandola fuera de una sanguchería con infulas de under falopa, falopeados, subiendose a un taxi a seguír tomando de la ricarda, de la que sólo consigue gente de su calaña. Clic
Contrapunto. Ellos dos, tomando mate en una mesa de madera en la cocina repleta de apuntes y computadoras con la música justa, mirandose en sílencio, buscando que decir después, para cortar con lo cursi y volver a reventarse. Clic
Escena del doctor, en su casa, en pantuflas y bata, fumando hash en una pipa de lectura, mientras ella, en encaje, se encaja su majestuoso falo en la comisúra de sus labios de seda. y con una mirada fulminante y sin emitir más que un leve gemido le dice, sos mucho mejor que él.
zapping de un ego herido, de un genio corrupto que pervierte mis manos, que hace brotar, desgarrando el tejido, tentáculos con ojos, brillando bajo los reflectores de un teatro vacío, goteando líquido preseminal. que escriben, que divagan por rutas polvorosas, donde el zonda te abraxa, se te enrosca como una pitón liviana y te mira a los ojos una vez más con esa mirada fulminante para decirte, él es mejor que vos en todo.
Me reconozco en la más salvaje destrucción de todo aquello en lo que no me reconozco.
clic.
y la chica de collar de perlas se termino comiendo un sanguche de mortadela en el patio del vagabundo.
sus manos regordetas y con dedos copetín rodearon mi verga. El efecto óptico era alucinante, sus jadeos flotaban como una nube densa a 20 cm del colchón, húmedo, pegoteado todavía por el primer polvo. la luz mortecina de alba se colaba por entre las cajas apiladas sobre la ventana, iluminando un pasillo lleno de basura de manera muy teatral.
Mis ojos no pueden estarse quietos, no quiero verla, llegué hasta aquí sin saber quien era sería de mal gusto empezar a fijarme en eso ahora. Me pide que le arranque la bombacha o lo que queda de ella, la monstrua de su baja espalda pide por más.
Tampoco puedo cerrarlos, a los ojos dígo (porque a mis poros no los manejo) porque la mente se inunda de relatos sádicos, de puertas de cuatro x cuatro blancas cerrandose, su vestido negro y las perlas de su madre reflejadas en el retrovisor y la mano de ese barbudo encamisado oliendo mejor que yo enterrandose en su concha camino a yerba buena.
En paralelo sucede, que viaja un falcon en contramano, llevando consigo a una sacha desconocida directo hacia villa 9 de julio, a tomar un fernet sin gas ni hielo a la cocina de una fiesta que nunca llegó.
Ella radiante, yo decandente.
él perfumado, yo sin agua en casa.
ella ansiosa por dejarme seco, ella ansiosa por dejarme con las ganas.
y yo, decadente, dominguero y angustiado, escupiendo leche sobre la colcha de las perras.
(Lunes.)
Entre un mar de cajas mal rotuladas, apresentóse su aparente frágil cuerpecillo, transpirado por la calor del agosto tucumano, por las cuadras que tuvo que caminar porque se perdió, no vino tantas veces a casa como la invité.
( En con cha do.)
así me deje estar, así me encuentro, con la guasca alojada detrás del lóbulo frontal derecho como una bala, que cada vez que me acuesto se acerca unos milímetros más a la pituitaria,
donde si la dejo llegar cagué fuego.
(Incociente cocido.)
por lo menos siento que aprendo,
que viene y me tira letra,
que me regala sus yo nunca tomo siempre,
un de todos saco algo
o estaba como salgo siempre.
C
L
I C
Revelada la imagen latente de él, con sus pantalones de sastre y su acttitud preten/siome arrastrandola fuera de una sanguchería con infulas de under falopa, falopeados, subiendose a un taxi a seguír tomando de la ricarda, de la que sólo consigue gente de su calaña. Clic
Contrapunto. Ellos dos, tomando mate en una mesa de madera en la cocina repleta de apuntes y computadoras con la música justa, mirandose en sílencio, buscando que decir después, para cortar con lo cursi y volver a reventarse. Clic
Escena del doctor, en su casa, en pantuflas y bata, fumando hash en una pipa de lectura, mientras ella, en encaje, se encaja su majestuoso falo en la comisúra de sus labios de seda. y con una mirada fulminante y sin emitir más que un leve gemido le dice, sos mucho mejor que él.
zapping de un ego herido, de un genio corrupto que pervierte mis manos, que hace brotar, desgarrando el tejido, tentáculos con ojos, brillando bajo los reflectores de un teatro vacío, goteando líquido preseminal. que escriben, que divagan por rutas polvorosas, donde el zonda te abraxa, se te enrosca como una pitón liviana y te mira a los ojos una vez más con esa mirada fulminante para decirte, él es mejor que vos en todo.
Me reconozco en la más salvaje destrucción de todo aquello en lo que no me reconozco.
clic.
y la chica de collar de perlas se termino comiendo un sanguche de mortadela en el patio del vagabundo.
Ultimo poema tucumano, se titula, larga la papa, flaca.
Veneno de escribidor, cada taxi que pasa se los lleva a ellos directo hacia el paraíso, así de fácil, como que te diga vamos y te levantes agarres tu cartera y lo sigas, así de fácil como perder la noción de lo que tu cuero realmente quiere, de lo que te viene haciendo falta, un montón de sabores, una ensaladera de sensaciones mundanas, un bocado de vida buena. Larga la papa flaca.
así le escapo a esta migraña, así hago algo con lo que solo para mi tiene importancia, hacerlo interesante para otros, no convencer ni conquistar, fundir y confundir.