un boceto por la mitad de un coso y se me ocurrió ponerlo
así como estaba en el cuaderno, consideralo un mamarracho
catártico inconcluso. un guorcin progress que le dicen.
esto.
manejar un coinor es como tener un primo segundo epiléptico.
quizás después de todo un fin de semana en chapadmalal con
él ya hace que te sientas orgulloso de vos mismo,
me encantan las conversaciones lejanas que requieren de muy pocas palabras para trasmitir risas. como los gatos, mirando un punto fijo en la pared atravesamos materia.
Alegría del microcentro, burbuja de primavera entre la nube biocentrica, un gas compuesto nuevo, la receta es la vieja pero ahora todos los condimentos están auspiciados.
media tonelada de polvo de adoquín removido Telerman.
1/2 sombra de escuela shoping Filmus.
2 lt. de pedo de bondi Monsa.
600 milicos cúbicos encapotados marca Callcenter.
y lo más importante es la pizquita de alegría, esa brisa de radio de tango, quizás sólo audible entre el 403 y 409 de sarmiento y sólo desde esa vereda, por ahí esa pizquita tenga forma de risa de sodero o que seas vos, batida a punto letra, con una sonrisa de otaku, de nerddd que ve la casa del cd virgen desde el frente.
y mientras tanto, otra nueva tortafrita comienza en las tierras eléctricas del esteco. ya me llegó tu tormenta, gracias.
(gran bache en el relato, auspiciado por el cargador roto de mi compu, que se comió mis borradores, excretados en un trance febril, donde se mezclaba desde la imposibilidad de explicarte mi maravillosidad histórica frente al concepto de karioca hasta una semblanza bucólica-punk de como me pierdo en tus ojos color grapa miel y me encuentro en tu concha).
si, hasta las manos.
Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz Treppenwitz
siempre me debato entre lo concreto y lo que no es, lo mutante, lo que es eternoefímero, ser lo que quiero ser sería algo así como terminar siendo uno con el todo, malditos virus catmas,
fuera de sintonía. con deeeeeeeeeeelayy
cuelgue dominante, arrastre de vino tinto.
ya le encontraré la vuelta.
y ponele que la encontré.
medio año más, terminamos de gestionar obra social, monotributo, titilo en el tablero del sistema, les cuento a todos de mis recurrentes crisis nerviosas sin olvidarme de los trastornos del sueño, del apetito, bipolaridad, melancolía E hipocondría.
me dan una pensión por incapacidad, conseguimos un terreno cerca de un río, tenemos un criadero de chinchillas y corremos desnudo, y a eso de los cincuenta, con un porro de nuestra propia producción entre los dedos nos seguiremos cagando de risa de todo esto.
va?
queteiba adecir..
(en algún momento antes de nuestra charla, esto)
Nunca te lo dije pero desde chico me encanta el carioca. Estoy casi seguro de que mis primeras travesuras (bien entendidas como aquellas decisiones tomadas en primera mano, desafiando lo establecido) era escabullirme en la hora de la siesta hacia la heladera y reptar hasta la puerta para hacerme con la botella de jugo y tomarlo puro, sin diluir.
Fue años después en plena incipiencia drogófila que me familiaricé con la práctica del carioca entre los pares. Me facinó. me pareció tan escencialmente lógico, tan lúdicamente natural, que no había forma de no maravillarse. Como quien dice, era la posta.
Mis plantas se estaban muriendo, sabés?
comiendomelás con la mente,
saboreándolas con las orejas.
fumándomelas con la lengua.
Hoy las empecé a regar con letras de nuevo.
hastá que me bajó la presión.
do
no siempre esto tiene una linealidad, como todo/nada.
sólo aparenta tener sentido.
como todo.
Aparece por la izquierda.
se instala en el ejercicio minimo de la poesía práctica, clichletes de chiche glemblumms de pepes paradas y tantos otros mártires del particulares 30, los largos, de los parisinos, de sin pon con todo no puedo pensar en otra cosa, pensar en una ficción, en una imgen, un recuerdo, algo sincero, algo duro , puro, útil, cincero, qetenga ue ver el amor, que pueda escribir amor mientras pienso amor amor amor amor maor maorí, sin ver el teclado, enseguecido por las lagrimadas pirmales del recuerdo, voy a cultivar la tierra, en ella espero encontrar remedio para mis penas.
eso, es que vos haces.
te conté? no, te con leche.
nunca me causo.